Evaluación en tiempos de zozobra: “La Nausée”

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nds.wikipedia by Bruker:G.Meiners

El ínclito, inefable y, a veces, insoportable Fernando Trujillo escribía hace muy poco un potente artículo, muy de su cosecha. El texto está bien argumentado, mejor documentado y con muchas citas bibliográficas, vamos que os voy a pedir que vayáis ALLÍ, os lo leéis a partir del dibujito de la flecha con dos puntas y luego volvéis. Toda la parte de delante de la flecha, e incluso el epílogo, es ese tipo de opúsculo cargado de citas que parece que porque tal cosa la afirmase un pollo (o polla) en cierta fecha, ese hecho le dota de credibilidad infinita, vamos, que para explicar el concepto de “escenario” nos sobran muchas alforjas.

El texto de Fernando se titula “¿Evaluación del curso? Escenarios posibles para el futuro inminente de la educación“, vamos que ya sabemos qué le preocupa al ceutí. Si veis el título de mi texto también veis por dónde van a ir los tiros, porque tiros va a haber. Resumo los titulares de los cuatro escenarios:

1.- Autonomía de los centros.

2.- Ajuste del currículo.

3.- Evaluación positiva condicionada.

4.- Evaluación positiva sin condiciones.

Fernando explica cada una de las circunstancias, y de hecho me extraña que se le haya olvidado una que alguien me propuso en Twitter y que cacareados economistas, esos visionarios a posteriori, suelen blandir cual espada flamígera:

5.- Repetir todo el curso entero.

Vayamos por partes, dijo la forense. Esto no va a ser fácil, es una situación sobrevenida, no es una guerra local, una epidemia de una zona restringida o un capricho de ciertos gobernantes. La crisis de SARS-CoV-2 es global, está ocurriendo en todo el planeta a la vez, se toman medidas parecidas, más o menos severas en periodos de tiempo cada vez más estudiados, y todo esto no tiene pinta de solucionarse de un día para otro. A mediados de marzo, cuando iniciamos el primer confinamiento, hablábamos de volver para el 4 de mayo, luego lo retrasamos a mediados de mayo y ya se habla de primeros de junio y con una vuelta escalonada, primero la gente de 2º de Bachillerato por aquello de la Selectividad, luego 4º de ESO y 6º de Primaria por lo del salto de etapa, y luego, ya si eso, el resto los infectivos infantes de corta edad que serán los últimos. ¿La evaluación del curso académico? Permitidme que me carcajee.

Sé que toda simplificación es ofensiva, pero voy a hablar de los dos tipos de profes que estoy notando en esta crisis, el Quijote y el Sancho Panza, eso nos ayudará a entender la necesidad (?) que exponen sobre la evaluación final. Cuando en diciembre de 87 aterricé como profe en la educación pública escuché ese concepto, había profes al más puro estilo Anguita, “programa, programa, programa” y había de los otros, de los Sancho Panza, de los que independientemente del currículo tenían en cuenta “otras cosas”. A lo largo de estos 33 años he visto muchas más categorías que esas dos, pero es justo en situaciones como las del virus cuando es más fácil simplificar.

En las escuelas y en los institutos el 12 de marzo fue el día D, cerrábamos el centro al alumnado y los docentes quedamos el viernes 13 para diseñar una estrategia adecuada, y como os contaba hace dos post:

  • He visto a docentes penar por todo lo que no se va a poder dar del currículum.
  • He visto a docentes pasar totalmente de lo que no se va a poder dar del currículum.

Pues bien, mientras muchas personas hablaban de acompañamiento, de cuidar la salud física y mental de nuestro alumnado, algunas querían saber cómo se iban a dar clases, cómo se iba a evaluar, aunque en general todo el mundo mezclaba todos los temas, nadie es 100% Quijote o 100% Sancho Panza. Creo que todas las preocupaciones eran sinceras, nos apañamos, pasamos de ser profesorado y alumnado 1.0 a profesorado y alumnado 2.0 en un ti-ta, que es como se dice “en un pis pas” en euskera, y un par de semanas después parece que la cosa va, hay desajustes puntuales pero creo que estamos remando y navegando de forma adecuada en esta barca para que no zozobre. Eso sí, a veces tenemos nauseas.

Un inciso que va a precipitar mi idea inicial de post. Mientras escribía esto llegan rumores de un “supuesto” aprobado general en Italia (hay que leer bien la noticia) y una selectividad “oral” en Francia, la guinda de plomo para el pastel. Es más, el miércoles se reúne la ministra española del ramo, que por cierto es vasca, para ver qué se hace con el final de curso. Dado que se están tomando decisiones “globales” (¡JA!) puede que sigamos la misma senda y aquí es donde el pánico se ha desatado en el sector docente. En Twitter se han empezado a leer tuits de Quijotes que lloran la perdida de contenidos versus los de los Sancho Panza que hablan de…, bueno, de otras cosas. Entre tanto tuit loco me voy a quedar con uno de Ramón Paraíso, aka @monparaiso, que rezaba así:

…Propongo seguir trabajando para:

1) Acompañar al alumnado.

2) Tratar de recuperar a los “desconectados”, especialmente por causa de la brecha.

3) Proponer iniciativas de aprendizaje vinculadas a la situación que estamos viviendo.

4) Planificar el siguiente curso.

Y voy a estar de acuerdo con el pequeño madrileño reciclado a catalán, pero quiero acabar esto con mi reflexión en forma de lista que se lee más rápido:

  1. No tengo ni idea de cómo evaluar lo que damos online.
  2. Ni la más remota idea de si “de arriba” nos van a llegar “órdenes” como las que apuntaba Fernando en su punto 2, el del ajuste del currículo.
  3. No creo que la autonomía de centro, la del escenario 1, pueda ser factible. En un radio de unos 9 kilómetros tenemos 6 institutos y creo que cada uno tiraría para su lado, los que tienen Bachillerato para un lado y los que sólo tenemos ESO para otro.
  4. El escenario de Evaluación positiva condicionada, el 3º, igual nos viene impuesto. De todas las formas, no estaría mal tener dos o tres semanas con alumnado para encauzarlo y aplicar lo que comenta Ramón de recuperar a gente desconectada o que ya presentaba problemas en 2ª evaluación.
  5. En esa 2º evaluación, recién terminada cuando llegó el receso, el grupo docente diseñó recorridos académicos para la inmensa mayoría del alumnado, qué personas veíamos adecuadas para pasar sin problemas, cuáles para ir a la FP básica o al grupo de Diversificación Curricular, quiénes necesitaban un toque para promocionar y cuántos precisaban refuerzos. Esperemos que todo ese trabajo tenga valor dentro de un par de meses.
  6. El escenario 4 a los Quijotes les parece tremendamente injusto, a los Sancho Panza les parece el adecuado en estas circunstancias, al que esto aporrea en el teclado ni fu, ni fa, pero creo que habría que darle otra vuelta y aún estamos a principios de abril, tiempo hay.
  7. Lo de repetir todo el curso con la segunda evaluación finalizada no se le ocurre  “ni al que asó la manteca” que diría mi ama. Iba a haber denuncias a tutiplén y no veo yo a la Inspección Educativa con ganas de meterse en líos (ni ahora, ni nunca).

Hay que ponerle colofón a este post, hay que dar una explicación del título, de ” La Nausée”. En esa obra de Sartre se habla de que el progreso y las pasiones de futuro no son más que “El tiempo de un relámpago. Después de ello, el desfile vuelve a comenzar, nos acomodamos a hacer la adición de las horas y de los días. Lunes, martes, miércoles, abril, mayo, junio de 1924, 1925, 1926: esto es vivir”. De repente, un pequeño trozo de información genética rodeado de proteínas ha puesto patas arriba el planeta, ha paralizado su ritmo frenético y nos ha enfrentado a nuestro propio reflejo. Ya no sabemos si lo planificado se “cumplirá” o se “complicará”, palabras que se diferencian en muy pocas letras por cierto. Buscaremos lo mejor para el alumnado, nos adaptaremos, ese es el secreto de la Evolución, pura adaptación.

Se abrió la caja de Pandora al escaparse de su especie el SARS-CoV-2, pero ya sabemos que la Esperanza fue lenta y se quedó dentro, agarrémonos fuerte en cuanto no seamos infecciosos.

P.S: Para mis colegas docentes:

“Si errores no has cometido y aún así perdiendo estás, un juego diferente deberías jugar”

Maestro Yoda

 

Mikel

Mikel

Antimilitarista, bilbaino, irakaslea, geek, microbiólogo, euskaldun y procrastinador. Bastante ácrata e idealista. Naturazalea eta mendizalea.

3 comments

  1. ¿Qué hacer en estas circunstancias? Nadie sabe cuál sería la opción correcta , pero hay algunas más correctas que otras .
    Yo creo que anunciar a principios de abril aprobado general es absurdo , totalmente injusto con los alumnos que están todos los días al pie del cañón para no perderse las video-chapas que les damos.Si ahora les decimos que ya están aprobados, van a trabajar entre cero y nada.
    Ni justo sería para los profes que estamos preparando material para salir del paso, mal o bien , pero trabajando a tope.
    Que va a ser diferente ,lo sabemos , no cabe duda , pero todo este trabajo tiene que servir para algo , digo yo . ¿Y que hay de los alumnos , los menos , pero alguno hay, que solo se arriman al ordenador para jugar al fornait?
    Cuando volvamos , si hay tiempo , evaluamos lo trabajado online y decidimos.
    Abrazos virtuales a todos.

    1. ¡Cuánta razón, Jasone! Muy de acuerdo, si tenemos en cuenta cuántas evaluaciones de ESO ha hecho una persona en 4º hasta la segunda evaluación de 19-20, resulta que ha completado el 95%, más que suficiente para saber si ha cumplido los objetivos de la etapa. Vuelta en cuanto se pueda, limpieza y evaluación final, seamos prácticos.

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