
He recibido alguna crítica por lo escrito en la anterior entrada de este longevo blog, que si critico a los que critican, que si no hay formación, que si no hay necesidad de la IA para dar clase, que el profesorado ya sufre demasiadas presiones para añadir otra más, en fin, que no tengo nada que decir porque ya no ejerzo de docente. Pues bueno, pues vale. Saltamos al siguiente párrafo y seguiré pese a quien pese.
Voy a empezar con una obviedad: «LA IA HA LLEGADO PARA QUEDARSE«.
Podemos hacerle ascos, podemos ponerle pegas, podemos refunfuñar hasta hacernos mala sangre, pero esta tecnología ha tenido una aceptación muchísimo más rápida que la Internet, las Redes Sociales o el teléfono móvil. En unos pocos meses y a nivel mundial, la IA está ya en uso para millones de personas (bien es verdad que sobre todo para el primer mundo), pero va entrando en casi todos los países. Querer vaciar el mar con un balde es tan imposible como parar esta ola.
La industria, la administración, la economía y por desgracia el ministerio de la guerra, todas están adoptando la IA a pasos agigantados, y hasta la Sanidad, con mayúsculas, está surfeando la ola. ¿Y la Educación? Hay docentes montados en tablas, con vela o sin ella, o en corchos (así llaman a lo de hacer bodysurf), personas que van en canoa y gente que ya practica el kitesurfing, eso de volar con una especie de paracaídas, espero que se entiendan las metáforas. ¿Pero cuánta gente docente anda en estas actividades que implican a la IA? ¿Cuántas personas tienen verdadero interés en lo que puede ofertar a la labor educativa? Tengo mis dudas.
No me he desconectado del todo de mi ser docente, hablo con muchas personas que a diario van a trabajar a escuelas e institutos (con preferencia públicos, la concertada se me hace bola), y no me da la impresión de que tengan muchas ganas de surfear esa ola. Espero que la cosa cambie, más que nada, para que no se convierta en un imperativo legal como lo fue para mucha gente el procesador de textos. Lo digital está ahí, podemos cerrar los ojos, podemos renegar de sus posibilidades, pero ahí seguirá y mucha gente alrededor lo usará sin mirar a los luditas que se opongan. Vamos con la reflexión final y una serie de experiencias que he tenido estas semanas con la IA.
La IA es una herramienta como en su día lo fue el bolígrafo que sustituyó al plumín, o la máquina de escribir a la escritura manual, o el procesador de texto a la máquina de escribir. La humanidad avanza, pasamos de casi no saber volar con aparatos (el primer vuelo fue un 17 de diciembre de 1903), a poner el pie en la Luna en julio de 1969, así que lo que nos espera va a ser aún más veloz. Como cada vez que hemos descubierto una herramienta, su uso se ha puesto en solfa, y con la IA está pasando igual. Sus variables ecológicas, éticas, pedagógicas o sus sesgos están llenando páginas y tertulias, y aunque como herramienta aún está en sus inicios (mucha gente habla de la burbuja de la IA), podemos intentar subir a la tabla en un día tranquilo de olas y ver cómo nos mantenemos antes de darnos el mocazo. Seamos valientes.
Un par de experiencias que he tenido con la IA, en concreto con kimi.com, una IA china que me está sorprendiendo porque hasta parece que se lo piensa, no es tan inmediata como las yanquis.
1.- Hace unas semanas Google tuvo un Doodle (esos dibujitos que aparecen encima de la caja de búsqueda), que trataba sobre la fotosíntesis. Pinché y salió un texto bastante majo, hecho con Gemini, la IA de Google, sobre ese proceso biológico al que casi debemos la vida en la Tierra. Lo copié y le pedí a Kimi que me lo tradujera al euskera, lo que hizo decentemente, apenas lo tuve que retocar. Acto seguido le pedí que me hiciera un guion para una presentación de diapositivas en PPTX (Pobrepoint le llamo yo), cosa que también hizo bastante bien. Con la herramienta de hacer Presentaciones de Kimi, Kimi | Kimi Slides – Best AI presentation creator free to use , le pasé el guion, elegí una plantilla sencilla y tras su «Thinking» sin prisa, me hizo una presentación bastante potable, hasta buscando imágenes relacionadas con el tema. Antes de descargarlo como PPTX su editor interno permite hacer cambios, aunque se pueden hacer a posteriori, y ya está, unos 10 minutos todo el proceso y tenía una Presentación bastante maja (nivel 1º de Bachillerato o así) sobre la fotosíntesis.
2.- Cuando estábamos preparando un Manual de uso de la IA entre el Berritzegune, Elhuyar y una veintena de profes frikis (está colgado en la web del Eusko Jaurlaritza), surgió eso de «a ver qué tal programan las IAS». El otro día fui un poco más allá y con tres preguntas generé/generó un juego textual. Primera pregunta: «¿Sabes cuál es el juego Timeline?» Kimi me lo explicó detalladamente y hasta sus variables. Segunda pregunta: ¿Podrías programar en Phyton ese juego con una serie de acontecimientos? Lo hizo y hasta me dio pistas para mejorarlo, comprobé que funcionaba en una consola Python online y que hasta había diseñado una IA que daba respuestas random, así que tenía posibilidades de ganarle siempre. Tercera pregunta: ¿Me lo puedes traducir al euskera? Y no sólo lo hizo perfectamente, sino que hizo en euskera una apología del juego diciendo que serviría para aprender esa lengua, y me hizo un listado de palabras con su equivalente en castellano. Abajo os pongo los enlaces para que juguéis, buscad la tecla de RUN, ampliad la cajita y ¡a jugar!
En castellano: TIMELINE CAS
En euskera: TIMELINE EUS

